Un juguete con la IA dentro · 4–10 años · cero internet
El compañero de cuentos que aprende el mundo de tu hijo — y nunca sale de su cuarto.
Enséñale un dinosaurio y mañana lo saluda por su nombre. CIRO reconoce los juguetes de tu hijo, se los aprende y los mete en sus cuentos. Toda su inteligencia vive en un chip dentro del muñeco: sin wifi, sin nube, sin cuentas de nada.
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Cap. 01 — se aprende su mundo
Le enseñas tu dinosaurio hoy. Mañana lo llama por su nombre.
Los juguetes «inteligentes» vienen listos de fábrica y se quedan ahí. CIRO empieza sabiendo poco — y aprende exactamente lo que tu hijo le enseña.
Martes, 18:40. La habitación de Leo, cinco años.
Miércoles. El mismo cuarto, el mismo dinosaurio.
Sin fotos. Huellas.
En cuanto reconoce el juguete, la imagen se descarta. CIRO guarda solo una huella matemática y el nombre que le dio tu hijo — con eso no se puede reconstruir ninguna foto.
Tú lo revisas todo.
Cada noche puedes ver la lista de lo que aprendió, corregirla o borrarla. Nada se queda dentro sin que tú lo hayas visto.
Cuentos cada vez más suyos.
Su peluche, sus palabras y sus mundos favoritos se cuelan en las historias. No hay dos CIRO iguales, porque no hay dos infancias iguales.
Así funciona el prototipo hoy, en nuestro taller — 2026
Cap. 02 — índice de poderes
Cinco poderes. Ninguno necesita internet.
Todo lo de esta lista corre hoy en nuestro prototipo, dentro de un solo chip.
Compone cuentos con tu hijo
«Un osito, en el espacio, con un globo.» El héroe, el lugar y la misión los elige él — hablando, o enseñando un juguete a la cámara — y CIRO monta la historia con piezas escritas y revisadas por personas.
Modo cuentacuentos · nunca improvisaResponde con cabeza
Las preguntas de siempre («¿por qué el cielo es azul?») tienen respuestas de educadores. Y ante un tema delicado, la respuesta es una sola: «eso mejor pregúntaselo a papá o mamá».
Preguntas seguras · temas delicados, a casaJuega por la habitación
Búsqueda del tesoro con su cámara, doctor de peluches, palabras en inglés y alemán. Se juega moviéndose por el cuarto — no hay pantalla que mirar.
Juegos de ver y hacer · 0 pantallasGuarda las rutinas
El cuento de las 19:30, la misión de lavarse los dientes, la nana con luz que se apaga sola. Lo programas desde tu móvil enseñándole un código QR: sin emparejar, sin cuentas, sin apps que pidan permisos.
Rutinas sin batallas · QR firmadoCrece por tarjetas
Nuevos mundos de cuentos e idiomas entran por tarjeta física, aprobada por ti. Jamás por el aire, jamás una sorpresa que no hayas metido tú por la compuerta.
Expansión física · nada por el aire
Qué se lleva tu hijo · de 4 a 10 años
Lenguaje
Cuentos ricos en vocabulario, preguntas respondidas con cariño y palabras nuevas en inglés y alemán.
Imaginación
Él no consume las historias: las dirige. Elige héroe, mundo y misión, y el cuento es distinto cada noche.
Calma y autonomía
Rutinas que dejan de ser batalla: el cuento a su hora, la misión de los dientes, la nana con luz que se apaga.
Cero pantallas
Se juega con el cuerpo, la voz y los juguetes de verdad. Aquí no hay nada que mirar: hay cosas que hacer.
Cap. 03 — lámina de despiece
Ábrelo. No hay nada que esconder.
Cinco piezas y una manía compartida: proteger. Elige una y mírala de cerca.
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Ven los juguetes para jugar y aprender — y nada más. Una tapa física los ciega cuando tú quieras, y no existe memoria donde guardar lo que ven.
visión local · tapa deslizante · 0 fotos guardadas -
Nada se escucha hasta que se pulsa. Es ámbar, es enorme, y es la única llave del micrófono: un niño de cuatro años lo entiende a la primera.
pulsar para hablar · sin escucha continua -
La voz que cuenta los cuentos, cálida y cerquita. Se fabrica dentro del juguete, frase a frase: jamás cruza una antena, porque no la hay.
voz a bordo · español · inglés · alemán -
Los mundos nuevos entran por aquí, en tarjetas que tú apruebas. Es la única puerta de entrada de contenido — y es física, con tu firma.
tarjetas firmadas · sin actualizaciones por el aire -
Un chip que piensa a oscuras: toda la IA corre aquí dentro, también los cuentos y lo aprendido. Sin wifi ni bluetooth — no los desactivamos: no existen.
IA 100% local · 0 radios a bordo · suyo para siempre
Cap. 04 — las dos promesas
Cuando se apaga la luz, quedan dos promesas.
Los juguetes conectados ya han dado sustos de sobra: conversaciones filtradas, respuestas indebidas, servidores apagados. Nuestra respuesta no es prometer mejor. Es quitar el enchufe.
El juguete está aislado. De fábrica.
Sin wifi, sin bluetooth, sin servidores detrás. No puede filtrar datos ni ser atacado a distancia: no hay por dónde. Y si un día nuestra empresa desaparece, CIRO ni se entera — seguirá contando cuentos exactamente igual, sin pagar una cuota jamás.
Nada sale de su cuarto.
La voz y las imágenes se procesan al vuelo y se descartan: no existen grabaciones. Lo que aprende vive dentro del muñeco; tú lo ves y tú lo borras. Y nunca dirá una frase que una persona no haya escrito y aprobado antes.

La técnica es nuestra. La última palabra, siempre tuya.
Cap. 05 — quién hay detrás
Un taller pequeño. Con las cartas boca arriba.
CIRO no viene de una gran juguetera ni de una fábrica de datos: es un proyecto europeo independiente, hecho en un taller pequeño con una regla de la casa: no prometer nada que no podamos cumplir.
Por eso construimos en público: los números del prototipo se publican con sus fallos, las imágenes se marcan como renders y esta misma web se sirve desde un ordenador de casa — sin nubes, como los cuentos de CIRO. Si algo no te cuadra, escríbenos y te contestamos nosotros, no un bot.
— Darío, fundador[email protected] · responde una persona
Apéndice — preguntas de padres
Lo que nos preguntan siempre
Respuestas cortas y sin letra pequeña. Para todo lo demás, escríbenos.
¿Qué oye, qué ve y qué guarda exactamente?
El micrófono solo se enciende mientras se mantiene pulsado el botón, y la cámara tiene una tapa física que se ve desde la puerta. Voz e imagen se procesan dentro y se descartan al instante. Lo único que persiste son las huellas de los juguetes aprendidos y sus nombres — y esa lista la ves y la borras tú.
¿Cómo puede tener IA sin internet?
Los modelos de voz y visión corren en el chip del propio juguete, como una calculadora muy lista. Y por diseño la IA no redacta frases: elige entre contenido escrito y aprobado por personas. Por eso puede ser tan lista como segura.
¿Y si vuestra empresa desaparece?
CIRO seguiría funcionando exactamente igual, porque no depende de ningún servidor. Esa es la diferencia con los juguetes conectados que se apagaron para siempre cuando cerró su fabricante.
¿Cuánto costará y cuándo llega?
Estamos cerrando precio y fechas — el prototipo está en desarrollo y esta página no vende nada todavía. Los primeros de la lista tendrán precio de fundador, acceso al piloto con familias y voz en el diseño. Sin suscripciones: eso ya está decidido y es para siempre.
¿Para qué edad es CIRO?
De 4 a 10 años. Los más pequeños escuchan cuentos, enseñan objetos y juegan al veo-veo; los mayores dirigen las historias, cumplen misiones y aprenden palabras en otros idiomas. Y como aprende su mundo y añade mundos nuevos por tarjeta, crece con ellos en vez de quedarse pequeño.
¿En qué idiomas habla?
Español, inglés y alemán desde el primer día, con voces nativas. Los idiomas nuevos llegarán en tarjetas físicas, no en actualizaciones por el aire.
Sé de los primeros.
Precio de fundador, acceso al piloto con familias y voz en cómo acaba siendo CIRO. Solo te escribiremos con noticias del proyecto — coherentes con el producto, tampoco haremos negocio con tus datos.
Hecho. Te avisaremos cuando CIRO despierte. Mientras, llévate la guía.
Solo usaremos tu email para hablarte de CIRO. Baja cuando quieras. Política de privacidad.
Y sin peaje de email: llévate ya la guía «qué escuchan los juguetes conectados de tu hijo» — seis casos reales y siete preguntas antes de comprar.